Iglesia monástica perteneciente al románico primitivo.
Esta Iglesia ha sido ampliamente estudiada por constituir la transición del prerrománico asturiano al románico. La Colegiata de San Pedro fue remodelada en numerosas ocasiones a lo largo de los años ya que se vio asolada por incendios, edificación de anejos, cambio de terrenos…
En principio la Iglesia contaba con una planta basilical de tres naves. La nave central era la más ancha y alta con bóvedas de cañón muy elevadas. Los arcos apoyaban en capiteles imposta con formas cúbica decorados con figuras humanas y animales.
Las naves laterales también de bóveda de cañón con arcos fajones desembocan en capiteles imposta que poseen el mismo tipo de decoración que la nave central.
En la actualidad la Colegiata de San Pedro es de capilla única con tres bóvedas de exacta elevación aunque las laterales son más bajas que la nave central del cuerpo principal. Su triple ábside cubierto con cañón posee la típica habitación superior sobre el presbiterio propio del arte prerrománico asturiano. El presbiterio sufrió una remodelación en el siglo XVII.
El exterior de la Iglesia hace suponer la disposición interna. Los muros laterales presentan un refuerzo a través de contrafuertes, cornisa con taqueado jaqués, canecillos figurados y decoración cefálica animal. En el muro norte se abren dos puertas hacia el claustro, una desde el nártex y otra desde el altar.
La torre campanario de 20 metros de altura está apoyada sobre cuatro arcos. El nártex es el de la construcción primitiva al igual que el muro sur. El nártex tripartito, con planta basilical de tres naves de poca altura separadas por columnas de diferente proporción. Está construido en sillería regular. Las columnas del porche exentas las interiores y adosadas las exteriores cuentan con capiteles decorados con motivos vegetales y temas animales y humanos.
En conjunto la Colegiata de San Pedro presenta rasgos del arte románico primitivo, del prerrománico asturiano, con influencia del estilo ramirense, siendo parecida a las Iglesias de San Juan y San Pelayo de León, la antecripta de Palencia y a algunas Iglesias francesas. La Colegiata cobra una gran importancia por su valor arqueológico con la pila bautismal de San Pedro y por su talla de finales del siglo XIII conocida como la Talla de Cristo de la Iglesia de San Pedro.
La Colegiata de San Pedro posee además un museo en la sacristía con cadáveres momificados desde el siglo XVIII del abad de la Colegiata y su hijo.